25 de junio de 2013

La muerte poética

Soy partidario de que la muerte nos duele porque las muertes que nos rodean carecen de poesía. No creo que me doliera la muerte, por más cercana que me pasara, si fuese una muerte así. O al menos si así me la contaran después de unos días o si así, incluso, me recordaran a mi:

“Aquellas tardes con la radio en la rambla,
aquellos días con Marindia en el sol.
Tengo un puñado de recuerdos de arena,
entre los dedos con la arena vas vos.
Las tardecitas con violetas y rosas.
Los limoneros merodeando el galpón.
Estoy regando el tiempo con tu recuerdo,
entre los dedos con el agua vas vos.” —Intentó la canción.

Pero la muerte poética no existe, porque más poético es el dolor. Y es tan abrumador con su prosa que no nos da el cuerpo ni la imaginación para entenderlo con la razón.

CS.

1 comentario :

  1. Anónimo26/6/13 2:01

    "La poesía nos abraza, pero el dolor abruma".
    Un placer ver cómo reflejaste esa premisa que aprendimos hace tiempo.
    Muchos besos.
    Lali.

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